Vulnerabilidad de los niños de la calle

Provienen de familias en las que la violencia y el abuso los lleva a buscar refugio en la calle, al no tener alternativas a las que puedan acudir.   Las agresiones sexuales en el entorno familiar son muy frecuentes siendo los principales agresores los mismos familiares, son los padrastros y los padres los principales abusadores.
Los tipos de familia de origen de las que provienen son las siguientes:
a)  Monoparental, compuesta por un padre o una madre, que son cabeza de familia, y sus hijos.
b)  Recompuesta u horizontal, constituida por personas que se unen por segunda o tercera ocasión, llevando a vivir los hijos de alguno o de ambos al mismo hogar. Frecuente la violación de menores por los padres adoptivos.
c)  Multigrupal, formada alrededor de dos o más familias nucleares de una o varias generaciones. Es frecuente la violencia intra-grupal debido a la competencia por los recursos.
d)  Poligámica, sustentada en un matrimonio plural en la cual un hombre vive con dos o tres esposas desencadenando situaciones de violencia y expulsión de los hijos a la calle.

·  Los niños de la calle son vulnerables por ser niños y por el tipo de inserción que establecen con el entorno.
·  Sus comportamientos se basan en tomas de decisiones en las cuales la consideración del futuro no está presente.
·  Al no tener más recursos para la subsistencia que su propio cuerpo, es común que acudan al trabajo sexual para satisfacer sus necesidades básicas. El cuerpo como valor de uso está ahí y se utiliza.

La vida sexual entre los niños de la calle se inicia a muy temprana edad y esto trae como consecuencia los embarazos de las adolescentes. El consumo de drogas es otro de los patrones de comportamiento. Las niñas además de afrontar el patriarcado y el machismo, son víctimas del dominio de clase (del rico sobre el pobre), y del dominio generacional (del adulto sobre la niña). De este último sobresale el proxenetismo guiado por mujeres mayores que explotan a las menores. Sus vidas se desarrollan en un mundo de vejaciones que no pueden atenderse sólo con solidaridad.

¿Cómo puede pensarse en solidaridad cuando estamos ante la violación de derechos?

Las políticas sociales para atender a esta población no deben construirse desde la solidaridad sino desde la justicia, basadas en el Derecho, solo así se podrá compensar a las víctimas del abuso en condiciones de indefensión.