GUARDERÍA para hijos de mujeres presas


...lo que aprendí de la cárcel...de las mujeres presas...

Me llevé de allí la necesidad que tienen las mujeres condenadas de ser comprendidas sin ser juzgadas...Me llevé muchas emociones a flor de piel, miradas sinceras con hambre y sed de entendimiento y de respuestas, necesidad de ser menos juzgadas y más comprendidas.
Me llevé su respeto y su silencio durante el encuentro, con la 
percepción de que necesitaban nuestro apoyo...Sentí sus emociones y sus vivencias.
Me llevé una parte de su intensidad emocional para aprender a crecer y valorar más la vida que tengo.
Aprendí que todos cometemos errores, que somos dignos del perdón y que todos necesitamos nuevas oportunidades.
.... es tiempo de la generosidad....sufrí con ellas, con las 
encarceladas, con su dolor y con las desgarradoras vivencias de ver sufrir a sus hijos pequeños conviviendo con ellas y pagando por delitos que no cometieron.....
....y quisimos compartir.... y quisimos ayudar, y quisimos apropiarnos de su dolor ... y construimos una GUARDERÍA para los niños en la Penitenciaría de San Roque. en Sucre (Bolivia).