¿Niños de la calle?

Bolivia es un país esencialmente diverso compuesto por 36 pueblos indígenas distintos que constituyen el 60% de la población. 
Uno de cada cuatro niños trabaja para comer. Los intereses de los pobres permanecen sin ser contemplados como principio del sistema. La vulnerabilidad agredida, la violencia y los abusos son de uso habitual. El consumo de drogas es otro de los patrones de comportamiento. 
Bolivia rifa su capital humano en la calle. 
El niño de la calle es un producto del machismo, de la violencia contra la mujer. No se celebra su nacimiento. No hay como darles de comer. Tienen hermanos de diferentes padres. La madre trabaja todo el día. Su juguete es la tierra. No tiene niñez que recordar con alegría. Su vida es siempre amarga. Un mundo de vejaciones que no puede atenderse solo con solidaridad. Es una violencia de derechos.